Hay un restaurante en Madrid que casi todo el mundo ha oído nombrar sin haber estado nunca dentro: "el chino de Plaza España", ese local casi mítico de carta indescifrable y olor que marca el camino desde la plaza hasta una especie de catacumba urbana. Lleva décadas circulando como el santo grial de la comida china "de verdad" en Madrid. El problema es que, según cuenta buena parte de la prensa gastronómica que sí lo ha probado con calma, no es ni de lejos de los mejores. Es solo el más mencionado, que no es lo mismo, y esa diferencia es exactamente el punto de partida de este artículo.
Así que esta vez, en vez de perpetuar el mito, fuimos a los sitios que la propia comunidad china de Madrid recomienda, de precio contenido a alta cocina imperial, todos verificables y ninguno elegido solo por la leyenda que arrastra desde hace treinta años.
Sichuan Kitchen, para quien quiere picante de verdad
Cerca de la Plaza de España, casi escondido del bullicio de Gran Vía, Sichuan Kitchen (calle Maestro Guerrero, 4) tiene la carta en mandarín y castellano, mesas amplias pensadas para compartir, y una clientela que mezcla comunidad china, familias y jóvenes del barrio a partes iguales. Los platos más auténticos, huevo centenario, ternera seca, lubina al vapor, conviven con opciones más accesibles para quien va solo: una sopa wantún, un bol de arroz y una cerveza pueden salir por apenas 12 euros. El servicio es parco pero eficiente, sin ninguna floritura innecesaria, y probablemente el sitio de toda esta lista donde mejor se entiende que la cocina de Sichuan no es solo "picante", es una escala completa de sabores que va mucho más allá del calor en la boca.
Bao Li, la cocina imperial que ganó premio europeo
Abierto desde 1981, Bao Li es uno de los referentes históricos de la cocina china en Madrid, y no por casualidad: fue nombrado mejor restaurante de cocina china de Europa en 2025. Su propuesta gira en torno a la cocina imperial, refinada y muy respetuosa del protocolo, con guiños europeos sobre todo en los maridajes. El pato laqueado es el plato que más se repite entre quienes lo recomiendan, junto con los dim sum artesanales y elaboraciones que incorporan producto ibérico dentro de recetas chinas clásicas. Más de cuatro décadas abierto, en una ciudad donde la mayoría de restaurantes de cualquier cocina no llega ni a la mitad de ese tiempo, dice bastante de que aquí no se trata de una moda pasajera.
Le Chinois, el especialista en pato pekinés
Si el pato laqueado es casi una religión en algún sitio de Madrid, ese sitio es Le Chinois. Lo sirven al estilo pekinés, con melón, puerro, pepino y salsa hoisin, para montar tú mismo el rollo en tortitas de arroz. La estética del local es contemporánea pero fiel a los códigos clásicos, sin caer en la escenografía de otros restaurantes que apuestan más por el ambiente que por el plato. Comparado con Bao Li, la propuesta es más específica y menos ambiciosa en amplitud de carta, pero precisamente esa especialización es lo que lo distingue del resto de esta lista.
El Bund, el más caro y el más casero
En Usera, el barrio con mayor concentración de restaurantes chinos de la ciudad, El Bund destaca por un detalle que en esta categoría escasea: todo, absolutamente todo, se hace casero, desde la pasta de los dim sum hasta los tallarines. Es el más caro de esta lista, y quien lo visita lo sabe y lo acepta sin queja, porque la calidad se nota. Recomendación habitual: el pato picante o la ensalada de berenjenas, además de los dim sum de la casa, que suelen citarse como el motivo principal para volver más de una vez.
Lau Tou, la joya de Usera para los curiosos
También en Usera, en la calle Nicolás Sánchez, Lau Tou es de esas aperturas de segunda generación hostelera que han conseguido un éxito notable sin necesitar ningún golpe de suerte mediático: hijos de la primera oleada de restauradores chinos que decidieron abrir algo propio, con un pie en la tradición y otro en lo que la nueva generación de comensales busca hoy. Es de los pocos sitios de esta lista donde se nota, con solo mirar la sala, que la mayoría de las mesas están ocupadas por clientela habitual del barrio, no por gente que ha venido expresamente desde el centro buscando la última recomendación viral.
Soy Kitchen, la vanguardia en Chamberí
En la calle Zurbano, en pleno Chamberí, Soy Kitchen representa el extremo opuesto de esta lista: alta cocina china de autor, del chef Julio Zhang, con producto local y de temporada, presentaciones de vanguardia y platos que mezclan recetario chino con influencias de otras cocinas, incluida la española. La gyoza de rabo de toro con kimchi resume bastante bien la filosofía del sitio: raíz china, pero sin miedo a mirar fuera de ella. Es, probablemente, el restaurante de toda esta lista que más discusión genera entre puristas y curiosos, precisamente porque no se conforma con repetir el recetario tradicional tal cual llegó, sino que lo pone en diálogo constante con lo que encuentra alrededor.
Seis restaurantes, seis maneras distintas de entender la cocina china en Madrid, desde los 12 euros de un menú improvisado en Sichuan Kitchen hasta la alta cocina imperial de Bao Li. Ninguno necesita el mito del "chino de Plaza España" para justificar su sitio en esta lista, y esa es, probablemente, la mejor señal de que merece la pena ir. La próxima vez que alguien te recomiende ese local con aire de leyenda urbana, quizá valga más la pena preguntarle si lo ha probado de verdad, o si simplemente ha oído hablar de él como todos los demás.
Por qué Usera concentra tanto de esta lista
No es casualidad que dos de los seis restaurantes de esta lista estén en Usera. El barrio lleva décadas siendo el punto de referencia de la comunidad china en Madrid, con la mayor concentración de comercios, restaurantes y tiendas de producto asiático de toda la ciudad. Eso tiene una consecuencia directa en la calidad: cuando el cliente principal de un restaurante es la propia comunidad china, y no el turista curioso de paso, el listón sube solo, porque no hace falta simplificar ni suavizar ningún sabor para gustar a un público que ya sabe exactamente cómo debería saber cada plato. Es la misma lógica que hace que un restaurante mexicano en un barrio con mucha población mexicana suela ser mejor que uno pensado para el paladar medio de cualquier otra parte de la ciudad.
Eso no significa que todo lo bueno esté en Usera, como demuestran Bao Li, Le Chinois o Soy Kitchen, todos fuera del barrio. Pero si algún día no sabes por dónde empezar y no tienes ninguna de estas seis direcciones a mano, caminar por Usera sin más plan que dejarte guiar por el olfato sigue siendo, probablemente, la apuesta más segura de toda la ciudad, mucho más fiable que cualquier leyenda urbana sobre un local cerca de una plaza.
Los premios y reconocimientos mencionados en este artículo corresponden a la información disponible a mediados de 2026; los precios y cartas pueden variar, conviene confirmar antes de ir.
Este artículo forma parte del Journal de CLUB 28 — crónicas y guías de Madrid contadas desde dentro.